impresiones orgánicas
Cada pareo que creamos no solo lleva color y estampado, también intención, cuidado y respeto por la Tierra. Nuestro proceso comienza con la tela. Utilizamos materiales orgánicos seleccionados por su pureza, suavidad y capacidad para retener el pigmento natural de una forma que los sintéticos jamás podrían. Esta elección no solo se basa en la sostenibilidad, sino también en cómo la tela respira, absorbe y se transforma en cada paso. Comenzamos lavando la tela con bicarbonato de sodio. Este paso simple pero esencial elimina las impurezas y prepara la superficie para recibir el pigmento de forma uniforme y natural. Una vez seca, la tela se extiende y la pantalla con nuestro diseño se coloca cuidadosamente encima. Después viene la técnica de la caliza. Rociamos caliza húmeda a través de la pantalla, siguiendo el patrón con precisión. Mientras la superficie aún está húmeda, tamizamos la caliza seca y finamente pulverizada a través de un tamiz de malla, permitiendo que se asiente suavemente en el diseño. Una vez seca, se retira la pantalla, revelando la impresión en un suave relieve terroso. Ahora es el momento del color. Llenamos la pistola rociadora con pigmento índigo natural el color que queramos, siempre a base de pigmentos naturales, y lo aplicamos uniformemente sobre la tela, dejándola absorber y cobrar vida. El paso final es enjuagar la tela con agua y dejarla secar al aire libre. Cada pareo es más que una prenda. Es una pieza hecha lenta y conscientemente: una expresión de coherencia, creatividad, pasión y respeto.
No se trata de vender más,
Se trata de hacer las cosas mejor.